El 26 de noviembre se convocaron tanto en Madrid como en Córdoba sendas marchas silenciosas por la desaparición de los menores cordobeses. Un mes y medio después, las noticias que llegan desde la ciudad andaluz son escasas, pero la familia sigue manteniendo toda su esperanza en que aparezcan sanos y salvos. Así se pedía en ambas manifestaciones.
A las doce en punto de la mañana, y bajo el árbol gigante de navidad colocada en la céntrica plaza madrileña, una veintena de personas encabezaban la marcha madrileña, entre la que podíamos encontrar a María del Mar Bermúdez, madre de Sandra Palo, la joven que fue asesinada por el "Rafita" hace unos años en la localidad madrileña de Alcorcón.
Varios de los miembros que encabezaban la marcha iban poniendo crespones verdes a los viandantes. El color elegido representaba la esperanza que todavía se mantiene por encontrar a los niños con vida. En el acto, se leyeron varios manifiestos, entre ellos uno de la familia dando gracias a los asistentes por su solidaridad, así como se guardaron cinco minutos de silencio, en honor los menores desaparecidos. El acto concluyo con la lectura de un cuento, como es habitual en las concentraciones que se realizan desde el pasado ocho de octubre, día de la desaparición.
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